Muchos de vosotros aprovecharéis el viaje para pasar unos días en la capital. Edimburgo es una ciudad mágica, pero tiene sus «trucos» que conviene conocer antes de reservar alojamiento:
Lo primero que debes saber es que la Old Town (la zona histórica) está construida sobre la falda de un antiguo volcán extinguido. Esto le da una belleza increíble, pero también significa que la ciudad está llena de cuestas pronunciadas, desniveles y las famosas «closes» (callejones con escaleras infinitas).
Consejos para moveros por la capital:
- Cuidado con la ubicación: Una ubicación que parece «cerca de todo» en el mapa puede estar en realidad en lo alto de una colina o al pie de una escalera de 100 peldaños. Si queréis evitar caminatas agotadoras, fijaos bien en las reseñas sobre la accesibilidad del hotel.
- Transporte público limitado: En el corazón de la Ciudad Vieja y las zonas de cuestas no hay transporte público (autobuses o tranvías). Una vez que estás allí, la única forma de moverte es a pie.
- Calzado cómodo: Es el momento de dejar los tacones para el día de la boda. Para Edimburgo, un buen calzado para caminar sobre adoquines y cuestas es imprescindible.
- ¿Dónde dormir? Si buscáis algo más plano y con mejor conexión de transporte (tranvía y buses), la New Town (zona de Princes Street o George Street) suele ser más cómoda para entrar y salir con maletas.
Edimburgo se disfruta mucho más si no tienes que subir el Everest con maletas cada vez que vuelves al hotel. ¡Elegid vuestra base de operaciones con sabiduría!